TERCER PERIODO.



TEMA: MIMO-CLOWN


  

     FUENTE: la web
MIMO
Un mimo (del griego antiguo μῖμος, mimos, "imitador, actor")1​ es alguien que utiliza la mímica como medio teatral o como una acción artística, con la participación de la mímica, o la representación de una historia a través de los movimientos del cuerpo, sin uso del discurso. En épocas anteriores, en inglés, un mimo como normalmente se le conoce, era conocido como un mummer. La mímica se distingue de la comedia muda, en la que el artista es un personaje transparente en la película o dibujo animado.

La actuación temprana del mimo se originó en la Antigua Grecia; el nombre se tomó de un único bailarín enmascarado llamado Pantomimus, aunque las actuaciones no eran necesariamente en silencio. En la Europa Medieval, las formas tempranas de mimos tales como las obras de teatro de los máscaras de Rumania y luego la pantomima evolucionaron. A principios del siglo XIX en París, Jean-Gaspard Deburau consolidó los muchos atributos que hemos llegado a conocer en los tiempos modernos, la figura silenciosa en cara blanca.
Jacques Copeau, fuertemente influenciado por la comedia del arte y el teatro japonés , utilizó máscaras en la capacitación de sus actores. Su discípulo Étienne Decroux, desarrolló el mimo corporal en una forma altamente escultural, dejando fuera los ámbitos naturalistas. Jacques Lecoq contribuyó significativamente al desarrollo de la mímica y el teatro físico con sus métodos de entrenamiento.

CLOWN
El clown intenta parecerse a los demás, trata de “ser normal” pues cree que así lo aceptarán y lo amarán, lo cual es una de sus principales motivaciones: el clown quiere ser amado por el público, quiere que sean sus amigos. Habrás oído en más de una ocasión la frase “todos tenemos un payaso dentro”. Obviamente es una metáfora, la cosa no es como en la viñeta de debajo :o) pero si que es verdad que el payaso de cada uno es distinto, tiene sus peculiaridades que lo hacen único y por eso podemos decir que “tenemos un payaso dentro”.
Llámalo payaso propio, payaso interior, estado clown, o dimensión clown… para mi son diferentes formas de decir lo mismo. La cuestión es abrir la puerta al ingenuo, inocente, ridículo y estúpido personaje que todos somos, soltar lo aprendido en nuestro camino hacia la adultez, desprendernos de las murallas que hemos edificado para protegernos, derrumbar las máscaras que nos hemos ido poniendo con los años y dejar aflorar la locura interna, recuperando en parte algunas de las pautas esenciales de cuando fuimos niños.

            FUENTE: La web
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Por lo tanto… decir que “tenemos un payaso dentro” es al fin y al cabo hablar en un lenguaje coloquial que todo el mundo entiende. Aunque… después de hacer la siguiente reflexión, uno podría empezar a pensar que lo de tener un payaso dentro, a lo mejor es literal.



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